Yo soy cristiano: hechos y propuestas

 

A los pocos días de su elección como pontífice, el Papa Francisco decía a los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro: “No debemos tener miedo de ser cristianos y de vivir como cristianos”. Y unos meses más tarde, en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, declaraba que "el aporte de la Iglesia en el mundo actual es enorme... Agradezco el hermoso ejemplo que me dan tantos cristianos que ofrecen su vida y su tiempo con alegría".

 

Estas palabras del Santo Padre, recogen el espíritu con que abordamos el XVIII Congreso Católicos y Vida Pública al manifestar con orgullo primero nuestra condición de cristianos, y segundo mostrar el verdadero rostro de la Iglesia en su constante preocupación por el ser humano y, consecuentemente, por la sociedad en la que vive. La Fe en la persona de Cristo, en su estilo de vida y en sus enseñanzas, nos lleva a los cristianos a vivir esa Fe en nuestra realidad social y cultural, porque es en el terreno de la realidad donde el cristianismo está llamado a mostrar la Verdad.

 

A lo largo del Congreso viviremos en primera persona la presencia del cristiano en diferentes ámbitos de la sociedad: educación, política, cultura, economía y ecología, junto a la ayuda y acogida a los más necesitados, y en este Año Santo de la Misericordia que estamos viviendo, tendremos muy presente el testimonio de los cristianos que hoy son perseguidos por el simple hecho de serlo, y de aquellos que huyen de las guerras y la pobreza buscando en nuestra sociedad la dignidad que como seres humanos les corresponde.

 

Queremos que sea un Congreso centrado en hechos y propuestas, en realidades y soluciones. Un Congreso abierto a creyentes y no creyentes. Un Congreso donde afirmemos nuestra verdadera identidad cristiana, que no es otra que estar al servicio a los demás. En definitiva, un Congreso de Católicos en la Vida Pública.