II Jornadas Católicos y Vida Pública – Talavera de la Reina

Las Jornadas Católicos y Vida Pública de Talavera de la Reina, cumplen su segunda edición bajo el título ‘Familia y Educación: retos en la era del conocimiento’. En la mesa inaugural estuvo presente el presidente de la Asocición, Carlos Romero Caramelo, junto con el secretario del Centro de Talavera de la Reina, Rafael Cano García; el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio López y al consiliario del Centro y vicario episcopal en Talavera de la Reina, Felipe García Díaz-Guerra.

El presidente, Carlos Romero, aseguró que “el carisma de la ACDP es la participación del católico en la vida pública, que es la economía, la educación, la cultura, los medios de comunicación y, por supuesto, la política”. Romero explicó que “hay políticos corruptos y siempre los habrá, como en otros ámbitos. Habrá que establecer los controles pero la mayoría de los políticos son gente honrada que está trabajando por el bien común”.

Las adicciones y sus soluciones, protagonistas de las primeras sesiones

La primera conferencia de las Jornadas  versó sobre el tema ‘Adicciones emergentes: buscando las claves desde la familia’  impartida por la socia del Centro de Toledo y psicóloga clínica Rosa Fernández-Marcote Sánchez-Mayoral. A lo largo de su intervención, se refirió a las adicciones comportamentales como las que más deben preocupar en el marco de la familia. Y explicó minuciosamente los procesos cerebrales relacionados con las adicciones y aludió a la importancia de problemas como los trastornos alimenticios y la adicción a las nuevas tecnologías y videojuegos.

A continuación se celebró la mesa redonda ‘Soluciones a las adicciones y sus repercusiones’, en la que intervinieron la psicóloga general sanitaria Cristina Márquez Sánchez y el juez de Menores José Ramón Bernacer. Cristina destacó que “la tolerancia a la frustración está en la base para poder trabajar. Los jóvenes están convencidos de que la recompensa llega ya, cuando se frustran no saben canalizar esos estados desagradables y muchas veces usan como vía de escape a través de las drogas”. Por su parte, el juez Bernacer afirmó que “una cosa que nos interesa mucho es saber por qué los menores llegan a cometer un delito. Muchas veces el menor problema que tienen esos menores es haber cometido ese delito”. “Las causas de un delito no son causas aisladas”, comentó.

“Educar en la búsqueda del conocimiento que lleva a la Verdad”

Las Jornadas continuaron el 24 de octubre por la mañana. El secretario del Centro local, Rafael Cano García, introdujo la primera conferencia, pronunciada por Juan Carlos Corvera Córdoba, presidente de la Fundación Educatio Servanda, que reflexionó sobre el tema ‘Educar en la verdad para ser libres’. La primera idea que el ponente destacó fue que “Hablar de información hoy día es hablar de los canales de acceso a la información, que son enormes, y se entrecruzan: hay demasiada maleza”. Por esa razón es “muy importante dar criterio porque algunas de estas vías son equivocadas o no llegan a ningún sitio”. “La información –dijo el presidente de Educatio Servanda-no es conocimiento, sino solo la materia prima que nos lleva a él. Hace falta algo más que un buscador para acceder al conocimiento”.

Mesa redonda  “Educación en virtudes’’

A continuación tuvo lugar la mesa redonda ‘Educación en Virtudes’, moderada por la socia del Centro de Talavera de la Reina, Rosa María Resino Barrientos, y en la que intervinieron Javier García-Barroso Corrochano, socio del Centro local y abogado, y el filósofo Estanislao Martín Rincón. Antes de dar voz a los intervinientes, la moderadora afirmó que ”educar es seducir con lo valioso, convertir a una persona en libre, enseñar a pensar”. También explicó que “a veces nos equivocamos usando el término valor como sinónimo de virtud.

Javier García-Barroso incidió en esta distinción entre valores y virtudes y afirmó que “El virtuoso se hace virtuoso con el hábito, los valores no llegan a hacerse carne, se quedan como algo impersonal.” Para educar en virtudes –afirmó- hace falta el tiempo, algo que “hoy no se lleva”. Por su parte, Estanislao Martín Rincón consideró que “el problema intelectual y el práctico es saber dónde está lo que es bueno y lo malo, en qué consisten. Solo sabe lo que es bueno o malo el que sea bueno”.

Tras la mesa redonda, los asistentes se trasladaron a la cercana Colegial de Santa María la Mayor, donde se celebró una Eucaristía presidida por Francisco César García Magán, provicario general de la Archidiócesis de Toledo.

Una tarde centrada en la creatividad

El tema de la creatividad fue el eje sobre el que giraron las últimas sesiones de las Jornadas. La primera intervención en la tarde fue del catedrático Alfonso López Quintás, sacerdote, doctor en Filosofía y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Toda la conferencia giró en torno a una cuestión que el profesor considera fundamental: enseñar a pensar bien. A partir de esa idea, el filósofo fue exponiendo un método para cumplir ese objetivo, basado en la capacidad de juego del ser humano y en el proceso de creación. Se trata de un proceso cuyo culmen es el encuentro: “El ser humano es un ser de encuentro. Vivimos creando encuentros. Si yo tengo un encuentro de verdad siento alegría.”

A continuación, los doctores en Filosofía Federico Campoy Osset y Fernado López Luengos participaron en la mesa redonda titulada “Creatividad: clave en la educación en la era del conocimiento”. El doctor Campoy Osset comenzó comentando una escena de la película “El circo de las mariposas”. Para Campoy Osset “la creatividad no es meramente ser ocurrente, lo que salga de la cabeza… Dejar a la persona sin rumbo, expresar lo que quiera sin cauces es llevarla a la destrucción”. Por su parte, el profesor López Luengos comentó algunos aspectos de su experiencia docente, tendentes a lograr la motivación de los jóvenes. “La experiencia creativa parte de buscar un momento, un silencio”, manifestó.

El arzobispo de Toledo y el alcalde de Talavera de la Reina clausuraron las Jornadas

La clausura de las II Jornadas Católicos y Vida Pública de Talavera de la Reina corrió a cargo del arzobispo de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez Plaza, que fue introducido por el secretario local, Rafael Cano García. “Al mundo le cuesta mucho reflexionar. La posibilidad de que se pueda reflexionar y ver los temas es una pequeña garantía de que se pueden solucionar muchas cosas en nuestra sociedad”, manifestó el arzobispo.

También participó en la clausura el alcalde de Talavera de la Reina, que agradeció a la Asociación su “labor pedagógica y el compromiso social” con la ciudad castellanomanchega, y se refirió a la importancia de la educación ante “el abismo del mundo virtual y vira ante el que se mueven nuestros hijos”. Por su parte, el director de las Jornadas y el Congreso Católicos y Vida Pública, Rafael Ortega Benito, comentó que estas de Talavera de la Reina “han sido para mí las primeras Jornadas que he dirigido y ha sido un placer”. Destacó el trabajo del Centro local de la ciudad, que calificó de  “extraordinario”.

 

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