Jerez acoge a las XIII Jornadas Católicos y Vida Pública

El director de Jornadas y Congreso Católicos y Vida Pública, Rafael Ortega; la secretaria del Centro de Jerez de la Asociación Católica de Propagandistas; y el rector del seminario de Jerez y consiliario del Centro de la propia ciudad, Ignacio Gaztelu Pastor, fueron los encargados de inaugurar estas Jornadas ante un gran número de personas.

El amor como servicio de la Iglesia

El socio de la ACdP, Juan Caamaño, presentó la conferencia titulada ‘Una mirada a la historia de la acción social y doctrina social de la Iglesia’ impartida por el decano de la facultad de Teologia de la Universidad San Dámaso y consiliario del Centro de Madrid de la ACdP, Gerardo del Pozo Abejón.

El religioso realizó un breve repaso histórico a la acción social de la Iglesia católica. En este sentido, destacó que “toda la acción de la Iglesia busca el bien integral del ser humano a través de la evangelización, por tanto el amor es el servicio que presta la Iglesia para cubrir las necesidades de los hombres”.

Una acción que, según del Pozo, “está inspirada por el Espíritu Santo y la caridad de Cristo. El espíritu es esa potencia que sintoniza el corazón de los creyentes con el de Cristo y nos mueve a amarnos como él nos ha amado. Es la fuerza que transforma el corazón de la comunidad cristiana para ser testigos del amor del padre”.

 

Iglesia y caridad

La primera mesa redonda contó con la participación del director de Cáritas diocesana de Asidonia Jerez, Francisco Domouso Martínez; la presidenta de Manos Unidas de la diócesis de Asidonia Jerez, Mercedes Gómez Rodríguez; y el Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena de Sevilla, José Antonio Fernández Cabrero.

Domouso indicó que “la caridad es la atención integral de la persona y no puede resumirse como un puro existencialismo. Va mucho más allá”. En este sentido, destacó que su entidad “no es una ONG. Somos la Iglesia y nos regimos por los principios caritativos de la Doctrina Social de la Iglesia”.

Por su parte, Mercedes Gómez Rodríguez destacó que “la sensibilización” es de gran importancia en Manos Unidas, porque pretende “sacudir los corazones de las personas fomentando su implicación en el voluntariado con el objetivo de cambiar la sociedad. Para ello se visitan colegios, parroquias e instituciones”.

El Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena de Sevilla, José Antonio Fernández Cabrero, mostró su preocupación por la pérdida de identidad que están sufriendo las hermandades. “Fueron creadas con una labor de asistencia social. Si en la cabeza de un hermano mayor no anida la caridad, están abocadas a la extinción” declaró.

 

Catolicismo, fe y razón

El doctor en Teología, José Antonio Sayés Bermejo, fue el encargado de inaugurar las XIII Jornadas Católicos y Vida Pública de Jerez el sábado 14 de abril. Lo hizo con la conferencia ‘Una moral social válida para nuestro tiempo’ en donde señaló que “el cristianismo no es una filosofía, es la intervención de Cristo en la historia para liberarnos del sufrimiento y de la muerte”. En su ponencia dejó claro que “el catolicismo conjuga fe y razón” y señaló algunas de las pruebas que demuestran la existencia de Dios apoyándose en santo Tomas de Aquino: “nosotros tenemos un alma porque tenemos tendencia a la verdad y la belleza. Este alma está creada por Dios, de la materia no puede venir. El alma no puede venir por evolución porque es espiritual. El alma solo se puede explicar por creación directa de Dios. De la materia solo sale materia”.

 

Actuar de acuerdo a la moral cristiana

Posteriormente se celebró la mesa redonda ‘Católicos en la vida pública’ que tuvo como protagonistas al tecoginecólogo, José Miguel Merino Aranda; la abogada, María Luna Vargas; y el director de comunicación, Ignacio Martínez Moreno.

Los ponentes reflexionaron sobre cómo afrontar la ética y la deontología en el mundo laboral actual. María Luna Vargas expuso cómo intenta “actuar de acuerdo a la moral cristiana con total honestidad” a pesar de los problemas laborales que pueden surgir.

El tecoginecólogo José Miguel Merino, por su parte, reflexionó sobre cómo el mundo de la medicina se encuentra inmerso en una sociedad en la “que domina el pensamiento relativista, convirtiendo las ideólogas contrarias a la vida en leyes de obligado cumplimiento. Los pacientes han pasado a ser usuarios”. En este sentido, se refirió indicando que “desde el punto de vista católico tenemos que ver siempre a un paciente como una persona, no como un hecho científico. El médico debe defender la vida por encima de todo, porque la vida es un bien en si mismo que no se puede discutir por ningún tipo de normativa legal”.

Ignacio Martínez Moreno destacó que “los católicos no hemos nacido para vivir en un mundo marcado por la miseria. Tenemos que hacer que las cosas que no funcionan cambien. Tenemos este poder gracias a que el Señor ilumina el corazón de las personas”. Así, el director de comunicación pidió una “implicación política de los cristianos, como en su momento lo hizo el Grupo Tácito durante el periodo de la Transición”.

 

Hablar del Bien Común

La última conferencia llevo el título ‘Cristianismo y Bien Común’ que fue llevada a cabo por el catedrático de Filosofía del Derecho, Ignacio Sánchez Cámara, quien lamentó que en nuestro tiempo “se hable poco del Bien Común frente al interés general” algo que es “subjetivo y particular. El Bien Común afecta a todos, mientras que el interés general, por muy general que sea, es un interés particular”. Esto es consecuencia de las “numerosas políticas anticristianas que anteponen la dignidad de las personas a intereses particulares. Una dignidad que durante siglos ha sufrido fuertes ataques por parte de políticas y corrientes filosóficas”.

Durante la clausura se agradeció a todos los asistentes su presencia y participación en unas Jornadas que cada año superan las expectativas de los presentes.

 

 

 

 

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