Director

 

Rafael Sanchez Saus

Estimados amigos:

El Congreso de Católicos y Vida Pública celebró en 2018 su vigésima edición. Parece éste, pues, un buen momento para reflexionar, hacer balance de sus logros y plantearse nuevas metas que lo lleven aún más lejos en su misión fundacional de ofrecer un marco idóneo para el encuentro de los católicos comprometidos en llevar la propuesta cristiana a una sociedad necesitada de Dios.

 

¿Cómo conseguir ese objetivo en tiempos que parecen marcados por un deseo de hacer desaparecer a Cristo del horizonte de nuestra cultura y de la vida pública? Sin duda se hace precisa una especial unidad de propósito evangelizador que debe expresarse en la riqueza de nuestros debates y en la hondura de los planteamientos. Para ello es necesario que los católicos seamos capaces de identificar con lucidez los obstáculos que se nos oponen en el cumplimiento de nuestra misión, en la construcción del Reino a la que nos urge el amor a Cristo. Y del mismo modo, tener la amplitud de miras y la generosidad que nos permita descubrir en cada momento a los aliados que, desde opciones y realidades sociales diferentes, pueden contribuir a que el mensaje cristiano llegue al mayor número posible de personas y permee la sociedad. No podemos, pues, cerrarnos a nadie en virtud de prejuicios ni mucho menos por afán consciente o inconsciente de complacer las exigencias de lo políticamente correcto. La propuesta cultural católica tiene hoy un indicador infalible para medir su capacidad creadora de minorías comprometidas y su potencia como suscitadora de esperanza en el conjunto de la sociedad: el grado de desafío que plantea a las ideologías que matan el alma de los pueblos en otro tiempo cristianos.

 

El Congreso de Católicos y Vida Pública, obra de la Asociación Católica de Propagandistas y de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, quiere, pues, en su plena mayoría de edad, mantenerse fiel a su historia y a la de sus fundadores. Y hacerlo también en todas las expresiones que en torno a la idea matriz han ido enriqueciéndola con el tiempo: el Congreso Infantil, el Juvenil –destinado a jóvenes de 13 a 18 años-, y la Noche Joven. Todos son bienvenidos a este encuentro de católicos entre sí y con Cristo en torno a las demandas de la sociedad en que vivimos.

 

Rafael Sánchez Saus
Director del Congreso Católicos y Vida Pública.