La explosión de la pandemia nos ha colocado a todos en una situación que
no podíamos ni imaginar, lo que pone de manifiesto la necesidad de una
reflexión seria y profunda acerca del valor de la vida.

La pandemia de estas primeras décadas
del siglo XXI, más bien de la más acuciante actualidad, ha puesto de
manifiesto muchas realidades que de alguna manera queríamos obviar o
pasar por alto, precisamente porque la capacidad de adaptación del ser humano es casi ilimitada.

Pero esta capacidad de adaptación debería ser para mejorar, para hacer la vida del hombre cada vez mejor y, de alguna manera, más fácil. No debería ser una capacidad de adaptación que suponga una involución en todo lo que ha costado siglos conseguir en lo que se refiere a la vida, a la libertad y a la dignidad del ser humano.  Leer más